"COMIENDO PALABRAS" Este libro es la rareza de un lunático, trabajando entre fogones, alquimista de ingredientes y pasiones, libro de recetas de un cocinero que pinta lo que siente y come lo que escribe. El afiebrado trance de un soñador analfabeto de la vida, el penúltimo guiño de un seductor perdido.
Sé lo que soy y aún sabiéndolo no me nombro
con la idea de estar a medias en todas partes
como si las mitades no fuesen sólo dos. No estoy loco por contar mis desventuras a un desconocido, estoy loco porque a los míos no les importa lo que digo. Pero si lo que siento.
Busco romper con lo pasado que me ata y afrontar el futuro que me obliga, dejándome siempre en un continuo esclavo que ama lo que hace y disfruta de lo que sueña. Es importante que la cocina esté presente para que nuestra frágil memoria recobre sabores, olores y vivencias olvidados, que nos ayude a recordar momentos buenos y menos buenos para que no caigan en el puro olvido Por suerte, y sin que sirva de precedente, debemos agradecer a los críticos de arte de los años 80, que reparasen en nuestra labor ya que al encontrarse el arte en un paso hacia...aun no se sabe donde y
ante la nula creación artística, lo cierto es que, a pesar de que sus creadores digan que su fin es la ideologización interna, está más relacionado
con el marketing que con el arte. la cultura del "todo vale" también llega a los fogones y es cuando debemos de proteger nuestra obra de nosotros mismos, luchando con las mismas armas que con las que somos atacados.resultado escapa a todos los moldes: no es un tratado de culinaria...
Aunque contenga recetas de cocina, no es un manual de autoayuda aunque entre lín
eas se escondan los consejos, ni es un libro de poemas, aunque la poesía se desprenda de cada página. Es más bien un juego de contradicciones y opuestos donde la ironía es un ingrediente que te ayuda a desconfiar de mí, no cocines mis pócimas si te asalta la sombra de una duda.

ante la nula creación artística, lo cierto es que, a pesar de que sus creadores digan que su fin es la ideologización interna, está más relacionado
con el marketing que con el arte. la cultura del "todo vale" también llega a los fogones y es cuando debemos de proteger nuestra obra de nosotros mismos, luchando con las mismas armas que con las que somos atacados.resultado escapa a todos los moldes: no es un tratado de culinaria...Aunque contenga recetas de cocina, no es un manual de autoayuda aunque entre lín
eas se escondan los consejos, ni es un libro de poemas, aunque la poesía se desprenda de cada página. Es más bien un juego de contradicciones y opuestos donde la ironía es un ingrediente que te ayuda a desconfiar de mí, no cocines mis pócimas si te asalta la sombra de una duda.
